
Por qué tu cortisol sigue alto aunque hagas todo bien (y qué sí funciona de verdad)
Meditar, entrenar o escuchar sonidos de naturaleza no siempre bajan el cortisol real. Descubre qué sí lo baja, según la evidencia científica.

Meditar, entrenar o escuchar sonidos de naturaleza no siempre bajan el cortisol real. Descubre qué sí lo baja, según la evidencia científica.

Comer solo mientras hay luz de sol no mejora tu insulina más que repartir igual las calorías. Lo que sí importa, según los estudios, es la ventana de ayuno.

Un estudio en Cell Reports Medicine revela cómo la dieta cetogénica mejora la memoria y fortalece las sinapsis en ratones mayores. Te cuento qué sabemos y qué no.

En España hay casi 1,5 millones de personas con diabetes que no saben que la padecen. Muchas de ellas sí tienen síntomas, pero aparecen de noche y se atribuyen a la edad o al estrés. Conocer estas señales puede ser el primer paso para un diagnóstico a tiempo.

Vivimos rodeados de consejos sobre salud intestinal. Probióticos por aquí, fermentados por allá. Pero lo más importante nadie lo dice con claridad: la microbiota no se cuida solo con suplementos. Se cuida con el estilo de vida completo.

El hígado es el órgano más silencioso del cuerpo. No duele cuando empieza a sobrecargarse. No da la cara de forma obvia. Y sin embargo, cuando algo no va bien por dentro, el cuerpo busca la manera de avisarte. Y a veces lo hace por los sitios más inesperados: tus piernas y tus pies.

Hay algo que se repite en los comentarios del canal: personas con dolor articular crónico, intestino irritable, enfermedades autoinmunes, fatiga constante… que llevan años buscando la causa sin encontrarla. Y muchas veces la respuesta empieza en el mismo sitio: el intestino.

Hay enfermedades que gritan. Te dan fiebre, te tumban, te obligan a parar. Y hay otras que trabajan en silencio durante años, sin dar la cara, mientras dentro todo se va deteriorando poco a poco.El síndrome metabólico es de las segundas.

Hay algo que mucha gente pasa por alto cuando sigue una dieta low carb o incluso cetogénica y no consigue perder grasa abdominal. No es el azúcar. No son los carbohidratos. Es el alcohol. Y más concretamente, lo que le hace al hígado.

Hay algo que muy poca gente entiende sobre la glucosa: no es el azúcar en sí lo que nos hace daño. Es la subida brusca. El pico. Esa montaña rusa que ocurre cuando comes hidratos solos, sin orden, sin contexto, sin nada que la frene.
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